El Citroën C-Cactus es un prototipo ya conocido que Citroën ha presentado en el Salón de Barcelona en versión totalmente eléctrica, reduciendo sus emisiones a cero. Tiene una autonomía de 150 km y alcanza los 110 km/h.
El Citroën C-Cactus representa la mirada más futurista de la marca francesa, no solo por tratarse de un vehículo completamente eléctrico, también por su diseño, por el empleo de materiales verdes –casi todos son reciclables o reciclados- y su nivel de equipamiento. Su cadena de tracción es completamente eléctrica, por lo que no lanza ni un solo gramo de contaminación al ambiente. Sus batería de iones de litio le confieren una autonomía de 150 kilómetros –aunque ésta depende mucho del estilo de conducción- y alcanza una velocidad máxima de 110 km/h, que no está mal, al menos es lo máximo permitido en España.
Aunque el Citroën C-Cactus es un coche que nunca pasará del carácter de prototipo es una buena solución para la ciudad, por dimensiones está a medio camino entre el segmento de los compactos y los urbanos, 4,2 metros de longitud, pero así se puede obtener un habitáculo más espacioso y utilizable. Por ejemplo su maletero tiene una capacidad de 500 litros, gracias al empleo de una segunda fila de asientos deslizante. En cuanto a confort el C-Cactus está equipado como si se tratase de una berlina de lujo, tapicería de cuero, pantalla táctil, etc. Llama la atención que se ha eliminado la instrumentación, y toda la información se ofrece en la consola central. Mantiene algunas reminiscencias del pasado, como el volante de centro fijo, algo que se ha eliminado ya de la gama C4, con el que comparte plataforma, por lo que el C-Cactus tampoco debería tener mal comportamiento.
Artículos relacionados:
- Nissan Green Program : Objetivo ser el número 1 en vehículos cero emisiones
- Citroen DS4 Racing : El diseño DS más deportivo
- Citroen DS5 : La madurez del diseño Citroen DS
- Citroen Tiburón : El diseño DS, el Tiburón y el DS5 juntos
- Peugeot 308 : el compacto Peugeot 308 optimiza sus consumos, emisiones y diseño


Espero que en España le pongan un techo corredizo, que esto no es Francia y aquí pega el sol en verano.